SÍNTESIS TEMA 3: EL APRENDIZAJE EN LA ERA DIGITAL
En este tema trataremos cómo es el aprendizaje en la actualidad, en la era digital, en la Sociedad del Conocimiento.
Para ello, analizaremos la transformación que ha sufrido a lo largo de los años la información, y una vez nos situemos en nuestro contexto actual, explicaremos las nuevas formas de aprendizaje que han surgido y cómo las defienden algunos autores que hemos tratado. Además de incidir brevemente en la aplicación de nuevas metodologías fruto del desarrollo de las TIC en la escuela.
“La información es poder”
Mientras que en el s.XX la información solo se presentaba de forma tangible (libros, documentos escritos) o intangible (conocimiento no materializado), en la actualidad la encontramos de forma digitalizada, interrelacionada e interconexionada mediante sistemas de redes y nodos, además de deslocalizada, puesto que puede ser encontrada en fuentes infinitas, no se encuentra en un único lugar.
Quién controla la información, tiene el poder, a lo largo de los siglos esto ha sido así, pero hoy en día aún más, en nuestra Sociedad de la Información o el Conocimiento, dominada por las TIC y la constante e ilimitada afluencia de información. Este tema del control y la importancia de la información apareció también en una de las conferencias a las que asistimos relacionado con el concepto de “smart city”, de la cual hablaremos más adelante en materia de recursos educativos y alternativas metodológicas.
Así pues, con los cambios que ha sufrido la sociedad, la evolución y el desarrollo tecnológico y científico, en general, la transformación del mundo, se hace evidente la necesidad de plantear una nueva forma de aprender y enseñar, puesto que si la educación debe estar vinculada a la realidad, si esta realidad cambia la educación también debe hacerlo. A partir del texto de George Siemens tratamos este tema:
De este modo se produce un punto de inflexión al analizar las teorías del aprendizaje tradicionales: conductismo, cognitivismo y constructivismo. Estas teorías no están adaptadas a la actualidad y a la presencia de las tecnologías en el aprendizaje. No es suficiente realizar modificaciones adicionales en ellas, sino que es necesaria una reformulación completamente nueva y la creación de nuevas teorías. Además estas teorías sólo tienen en cuenta el proceso interno que se lleva a cabo al aprender, sin tener en cuenta las influencias externas.
De aquí surge una nueva propuesta, el conectivismo. Esta teoría integra la tecnología en el aprendizaje y además, identifica este último como fruto de infinitas conexiones, experiencias. El conectivismo surge de las teorías del caos y de la auto-organización: El caos entendido como dispersión de la información, es necesario ordenarlo para seleccionar la información correcta y útil. Puesto que estamos en una sociedad donde la información está repartida en forma de caos, dispersa, deslocalizada, aunque haya contenido útil y que valga la pena, podemos no encontrarlo, por ello es necesario poner orden al caos mediante la auto-organización. A través de la práctica cada vez nos es más fácil movernos, manejarnos en este caos, poco a poco somos más eficientes. De aquí se desprende la importancia y el sentido de la auto-organización del caos.
Vivimos en una realidad inestable, voluble, que se transforma a cada minuto, rodeados de un incesante intercambio de información constante, resulta fácil perder el control y sentir que hemos naufragado en este mar de incertidumbres, que estamos a la deriva de esta tormenta informativa. Por todo esto es necesario tomar las riendas del caos, saber posicionarse, discernir entre la información útil, productiva, veraz, y aquella que no nos aporta nada. El aprendizaje depende hoy en día de muchas influencias del exterior, del entorno, de los demás individuos, del contexto etc. Por ello debemos dominar las habilidades necesarias para ser capaces de tomar el control, además de tener en cuenta las experiencias de los demás y el exterior.
Así como un árbol necesita estar “conectado” a otros elementos de la naturaleza para crecer y florecer hasta conseguir su máximo desarrollo, el ser humano también, no puede crecer solo ni formar su conocimiento aislado y desvinculado de su realidad. Lo verdaderamente importante es estar conectado, saber como estarlo y poder hacerlo. Los canales de transmisión de la información son más importantes que el contenido transmitido, puesto que sin estos canales no existe posibilidad de transmisión ni recepción de información.