TEMA 1: Educar y formar en la sociedad de la
información y el conocimiento
Un punto de inflexión
Si hay algo que he aprendido a lo
largo de estas semanas como futura pedagoga es a tomar conciencia de la
importancia de las TIC en la sociedad y sobretodo de su papel en la educación.
No había sido realmente consciente de esta problemática hasta ver que el camino
que se ha seguido hasta el momento en educación con el tema de las TIC no ha
sido el correcto para obtener los resultados esperados.
Si el futuro de cualquier país, nación, sociedad o del mundo en
general, está en manos de la educación, puesto que es esta la que forma a los
niños y niñas del mañana, entonces todos deberíamos ser conscientes de esto y
darle a la educación la importancia y valor que tiene.
En este punto ha tenido una gran influencia el texto de Juana Mª Sancho
Gil.
Lo primero es mostrar la clara relación que existe entre la educación y
la economía, a lo largo de la historia la primera se ha visto supeditada a los
intereses y necesidades de la segunda, es más, podemos establecer un
paralelismo entre una época pasada y la actualidad. Esta es la Edad Moderna,
época de grandes cambios y transformaciones, tal y como es nuestra sociedad
actual, cambiante, inestable, mudable. Es en estos periodos de cambios
políticos, sociales, religiosos, culturales y científico-tecnológicos, cuando
la educación debe plantearse también una reforma, una renovación para adaptarse
y dar respuesta a las necesidades de la sociedad.
Si bien en la Edad Moderna el factor decisivo fue la aparición de la
imprenta, en la actualidad lo es el desarrollo de las TIC, pero estos hechos no
afectan a la educación cambiando simplemente las herramientas (el libro por
soportes digitales) si no que se precisan cambios a nivel organizativo,
metodológico y de contenido. Si no se transforman también estas áreas obtenemos
los resultados que tenemos hoy en día: los problemas y las necesidades sociales
son totalmente a hace 100 años, pero la escuela funciona igual que entonces.
Decidimos cambiar libros por ordenadores de sobremesa, portátiles o tabletas,
pero no modificamos la forma de enseñar ni el qué enseñar, seguimos basando la
educación en una mera transmisión vacía de contenidos cuando esto es totalmente
inútil e innecesario, puesto que el último problema que tienen los alumnos hoy
en día es el acceso a la información. Todo lo que se enseña en la escuela lo
pueden obtener fuera de ella. Además, otro problema es que la información
caduca cada vez más rápido, y lo que se enseña puede resultar inútil
relativamente rápido.
Otro gran obstáculo en la educación hoy en día es que no somos
conscientes de los límites de estas tecnologías, creemos que cambiando el
soporte de aprendizaje lo solucionamos todo, pero ningún ordenador podrá
substituir a la riqueza de una relación humana (docente-alumno). Puesto que
como ya hemos dicho, los niños no necesitan información ni aprender a usar las
TIC, ya que esto ya lo tienen más que dominado.
¿Qué es entonces lo que debe enseñar la escuela? El objetivo en la
sociedad de la información de la escuela es, básicamente, ayudar a los niños a
no sentirse abrumados por tanta información ni perdidos en este mundo en
constante cambio.
Una de las cosas que más me ha sorprendido es ver como distintas organizaciones
como la UNESCO, la OCDE o la Comisión Europea, tenían claro todo esto, sabían a
donde debemos llegar en educación, pero nadie da respuesta al cómo logarlo, y
más me sorprende que lo expresen con total tranquilidad, plantean un ideal,
pero no son capaces de pasar a la acción. También ver que esta idea tan
repetida de encontrarse perdido en este mundo la podemos ver en los mismos
ministros que se encargan de la educación, como el caso de [i]Francia, donde las soluciones que
se plantean parecen devolvernos a la enseñanza tradicional y el verbalismo,
proponiendo doblar las horas de estudio y ensalzando “el entrenamiento
cotidiano y la repetición”.
Parece que hemos llegado a un punto de inflexión en el que sabemos lo
que queremos hacer, pero no sabemos como o no podemos hacerlo porque entonces entraríamos
en conflicto con los intereses de determinados grupos que ostentan el poder y
la dirección del mundo. Esta afirmación no estoy segura de si me sirve de
impulso y motivación para querer darle una solución definitiva o si bien todo
lo contrario, ya que parece que otros muchos tienen las mismas ideas, pero si
ellos no han llegado a la solución y a realizar esa transformación educativa,
¿por qué iba a conseguirlo yo?
Además, en nuestro caso, parece que tenemos al mando de nuestro futuro
a unos cuantos con una venda en los ojos, incapaces de ver la realidad y de
hacer algo. Invertimos más en tecnología que en educación y nuestros alumnos se
colocan a la cola del ranking educativo, pero nadie mueve un dedo, además todo
el mundo es capaz de opinar sobre educación, pero nadie actúa de forma activa.
Me ha resultado curioso también descubrir que no existe una correlación
directa entre inversión tecnológica y una mejora de los resultados académicos,
así me parece que queda claro que las TIC “facilitan el aprendizaje, pero no lo
garantizan[ii]”. Necesitamos del factor humano,
social, y prescindir de él y sustituirlo por un robot sería todo un atentado a
la educación y formación, y a nuestra propia naturaleza social de la cual
precisamos todos.
También me ha sorprendido ver la comparación de esto último en el caso
de Corea del Sur y Finlandia en el documental de Disovery
Science-2111, dos
modelos educativos distintos, pero con unos resultados académicos dignos de
envidiar. Mientras que Corea del Sur muestra una educación totalmente sumergida
en la tecnología, Finlandia propone un modelo basado en la equidad y la
igualdad, defiende los intereses propios de cada alumno, el trabajo en equipo,
la importancia de los vínculos personales y lo indispensable que es enseñar a
pensar y ser curioso.
Todo esto me ha llevado a preguntarme qué es lo que necesitamos
realmente para llevar a cabo estos cambios, y si esto está en nuestras manos o
en la de unos pocos a los cuales no les interesa lo más mínimo el factor humano
y la mejora de la sociedad, si realmente es posible esta trasformación, si
tenemos algo que hacer o la reforma educativa precisa de una reforma social
mayor, de un cambio del sistema en general.
Así pues, lo que me gustaría ahora es profundizar más sobre estas últimas
cuestiones, investigar, movilizarme y cuestionarme como podría pasar a la
acción y poner mi granito de arena sobre el tema, como dejar el mundo, y en
concreto la educación, un poco mejor de cómo me la he encontrado.
[i]
Información extraída de http://noticiasyprotagonistas.com/actualidad/francia-y-un-nuevo-sistema-educativo-que-vuelve-a-los-dictados-diarios-y-el-calculo-mental/
[ii]
Extraído de http://elpais.com/elpais/2015/09/15/opinion/1442341249_109775.html