Un grito al silencio
Si existe algo en este mundo inestable, global, cambiante, de lo cual tenga certeza y fe ciega es el hecho de que una idea puede cambiar el mundo. Quizás suena demasiado utópico, pero si analizamos la historia veremos que siempre alguien ha tenido que alzar su voz frente a aquellos que ostentaban el poder de algo para cambiar esa situación. Pocas son las cosas en las que creo, pero una de ellas es en el valor y la fuerza de la convicción de alguien sobre algo, por eso creo que si tenemos en nuestras manos el futuro de la sociedad como profesionales de la educación, ¿por qué no podríamos cambiarlo? Seguro que el no intentar nada, ver como la vida pasa ante nuestros ojos y nosotros por ella conformándonos con lo que nos ha tocado vivir, no nos lleva a nada,
pero, qué tal si nos posicionamos, movilizamos de una vez y confiamos en el poder que unos cuantos podemos ejercer, tomamos partido e intentamos hacer lo imposible. Si fracasamos que lo hagamos al menos en el intento de triunfar, de conseguir lo imposible, ya que lo posible ya está hecho.
Este solo es un grito al silencio de muchos, un intento de quitar la venda que nos ciega, es lo que me motiva a estudiar pedagogía y muestra mi objetivo: dejar el mundo algo mejor de como yo me lo he encontrado. Una forma de iniciar este blog dejando claras mis intenciones.

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